jueves, 28 de abril de 2011

"¡Muera la inteligencia! ¡Viva la muerte!"

Cuentan que el 12 de octubre de 1936, en la Universidad de Salamanca, tuvo lugar un altercado entre Miguel de Unamuno y José Millán-Astray. Era tiempos crispados, de odio entre hermanos que acabaría por estallar en la guerra civil. Tras el crítico discurso de Unamuno, Millán-Astray respondió exaltado: "Muera la intelectualidad traidora. Viva la muerte" aunque por el gran alboroto del publico no se percibió esa frase, que fue solo oída por la gente que estaba más cerca del general, naciendo así la leyenda de que realmente dijo:"¡Muera la inteligencia! ¡Viva la muerte!"

Unamuno le contestó: "Éste es el templo de la inteligencia, y yo soy su sumo sacerdote. Estáis profanando su sagrado recinto. Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir, y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil el pediros que penséis en España. He dicho."

El público asistente cargó contra Unamuno, amenazándole con armas de fuego y lanzándole todos los insultos posibles a su persona.

Parecerá rebuscado pero aquí veo reflejado el sino de estos "partidos" del "siglo" de los que no me gusta hablar, pero lo veo necesario ante el dantesco espectáculo de hoy. Y empezando por el postpartido. Esas ruedas de prensa que tienen más audiencia que todos los programas de Saber & ganar en un año, donde la mayoría de los periodistas no preguntan para conocer, o entender. Preguntan para provocar, para echar más gasolina a este incendio.

Me entristezco por esos entrenadores. José Mourinho: el mayor estratega del fútbol actual, un minucioso general que emplea toda su munición para lograr la victoria. Utiliza al entorno para lograr su meta, lo que me desconcierta es que use razones (extra)deportivas para cubrirse las espaldas y huir de toda autocrítica. Pep Guardiola: el pensador, el hombre que representa al Barcelona. Un estilo de juego que si bien se ha desgastado con los años, ha dado muchas glorias al Barcelona y ha ofrecido los momentos de fútbol más grandes en décadas que nos hace plantearnos si estamos ante el mejor equipo de la historia. Pero Guardiola también ha caído en la hipocresía, en los defectos de todo ser humano vociferados por unos periódicos hambrientos de sangre. Me entristece porque seguramente sean los dos mejores entrenadores del mundo, que jamás serán conocidos por eso.

Quiero pensar que esos mismos jugadores que no hace mucho nos hacían disfrutar no han quedado sepultados bajo esa maraña de teatreros y antideportivos forofos, que asaltan al árbitro cuestionando todas y cada una de sus decisiones. Quiero pensar que donde ahora solo veo violencia, vuelva a aparece el pundonor y la lucha. Quiero pensar que donde hay malos gestos, provocaciones y pisotones, vuelva a lucir un pique sano, que no se lleve la salud de los amantes del fútbol por delante. Por favor.

"Venceréis pero no convenceréis". Esto no se trata de que gane uno u otro. Puede pasar el Barça o puede pasar el Real Madrid, pero a mi no me convencen con su grito de guerra. Quiero pensar que esta fiesta del fútbol no es el funeral de este precioso deporte en nuestro país y que los invitados no están gritándose los unos a los otros, mientras dejan morir al enfermo.

4 comentarios:

  1. Me encantan los analisis que reparten culpas por igual. Hay muchos asi de lo que paso en el 36.

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  2. mi padre que es muy del madrid cuando gana el madrid al barça siempre me dice que ha sido un artidazo, cuando el que gana es el barça, me dice lo que tu en el articulo, "ni los unos ni los otros". guardiola no es perfecto, pero es muy injusto comparar su actitud con la de mourinho. a mi no me convences, que fácil lo veiais en el españa-holanda, y como os cuesta ahora!!!

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  3. bien escrito pero no estoy por nada de aquerdo contigo, lo siento. Pero pienso que no tienes razom :)

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  4. @ Anónimo 1
    Todos tienen su parte de culpa. Unos más que otros.
    @ Anónimo 2
    No es cuestión de resultados. Si hubiera quedad 0-0 pensaría lo mismo. La diferencia que yo veo es que la actitud de Guardiola puede decepcionar, la de Mourinho no decepciona. Sabes lo que es.
    @ Anónimo 3
    Gracias por leer. Las opiniones no tienen porque ser todas iguales. Un saludo :)

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