viernes, 22 de mayo de 2009

Bota de hierro

Esto es lo que la gente conoce de Rumanía en la actualidad:

y poco más.



Rumanía, 1987

El régimen de Ceausescu, Presidente de Rumanía desde 1965 hasta su ejecución en 1989, estaba próximo a su fin. La gente se moría de hambre, y aun así, el Steaua de Bucarest, el equipo del ejército, se iba a hacer con su primera copa de Europa, tras derrotar en los penaltis al Barcelona, en la final disputada en Sevilla.

Sin ninguna duda, todo un logro para el país del este, pero la mujer del presidente, la señora Elena Ceauşescu, y el ministerio del interior, véase la policía, era de otro equipo. El Dinamo de Bucarest.

Con la copa de Europa en manos del Steaua y la liga demasiado lejos para el Dinamo, se elaboró una plan. Una manipulación a nivel local que afectaría a toda Europa. El Dinamo tenía que ganar algo, y el hombre elegido para tal hazaña fue Rodion Camataru.

El final de la temporada se acerca y Anton Polster lidera la clasificación de la bota de oro con 39 goles. El austriaco era denominado como el nuevo Hans Krankl. El gigantón Toni Polster ya acariciaba su bota de oro, a solo ocho días para recibir el premio y su salto a la élite futbolística europea.


Rodion Doru Gorun Cămătaru nace el 22 de junio de 1958.
Debutó en la primera división rumana con el Universitatea Craiova en 1974, donde jugó 12 temporadas y donde ganaría la liga en el 1980 y el 1981. En 1986 fue traspasado al Dinamo Bucureşti, donde conseguiría aquella polémica bota de oro.

Hay muchas versiones sobre el asunto. Si los números fueron manipulados, si los defensas y porteros rivales fueron amenazados de muerte para dejarse marcar, o si incluso logró el título con méritos propios. El asunto es que Camataru, casi sin quererlo, logró 20 goles en las últimas 6 jornadas de liga, más de tres goles por partido, logrando llegar a los 44 goles. Arrebatándole la bota de oro al austriaco Polster.

Algunas cifras curiosas:
Rodion hizo en la temporada 86/87 la misma cantidad de goles que en sus primeros seis años como profesional.
A pesar de ser calificado como jugador mediocre, es el segundo máximo goleador de la historia de la Liga Rumana con 198 goles y está entre los 10 máximos anotadores de la selección rumana marcando 22 goles.

Pero Rodion es un tío sincero, y reconoció, 20 años después eso si, que para lograrlo, funcionarios del Ministerio del Interior "sugirieron" a los entrenadores rivales de las ventajas y publicidad mundial que daría al régimen tener a él como ganador del premio que instituía la UEFA. Así fue como Camataru tomaba la pelota cerca del área ante la pasividad de defensores que lo dejaban marcar sin oposición alguna, tuvo que ser una escena muy cómica. Su declaración hizo, que Antón Polster recibiera la bota de oro, con un poco de retraso.

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